Climatic changes and their effects in the soil lost at Cuyaguateje River basin
Yeleine Almoza1, Gustavo Alonso1, Maria Elena Ruiz2 y Hanoi Medina3
1 MSc., Ing., Prof. Universidad Agraria de La Habana, miembro del Grupo de Investigaciones Agrofísicas (GIAF),
E-mail: yeleine@isch.edu.cu y madehp@infomed.sld.cu
2 Dr., Lic., Prof., Universidad Agraria de La Habana, Jefa del Grupo de Investigaciones Agrofísicas (GIAF).
3 Dr., Lic., Prof., Universidad Agraria de La Habana, miembro del Grupo de Investigaciones Agrofísicas (GIAF).
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RESUMEN. Las interacciones entre la temperatura de la superficie del mar en los Océanos Atlántico y Pacifico y la convergencia atmosférica de los vientos alisios del norte y del sur dan como resultado anomalías en las precipitaciones de la región del Caribe. Esta confluencia es la responsable de la mayor parte de la variabilidad climática en la zona (eventos extremos), que conlleva a cambios globales, es decir, a cambios en otras esferas y recursos naturales. Particularmente este trabajo tiene como objetivo analizar la influencia de la variabilidad del clima en el proceso de pérdida de suelo (erosión hídrica) en la cuenca del río Cuyaguateje en el occidente de Cuba. En Cuba específicamente en la cuenca de dicho río los incrementos en acumulados y erosividad de las lluvias en la década de los años ochenta han sido significativos en comparación con décadas anteriores (1960 al 1970). Utilizando una base de datos pluviográfica del período del 1965-1992 se calculó un indicador de erosividad, el factor R del Modelo (RUSLE) Ecuación Universal de Pérdidas de Suelo Universal Revisada, que sirvió para comparar la variabilidad del clima en estos dos períodos. Este factor describe la erosividad de las lluvias con una intensidad máxima a los 30 minutos. Además se realizó un análisis de cambio de estacionalidad en el período antes mencionado. Como resultado se evidenció un aumento en las últimas décadas del valor del factor R, así como también se detectó un corrimiento del período seco en la década de los años 60 que va disminuyendo a medida que se van acercando los años de 1990.
Palabras clave: clima, variabilidad, suelo, erosión.
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ABSTRACT.
The interactions among the sea surface temperature in the Oceans Atlantic and
Pacific and the atmospheric convergence of the Alisios winds from north and
south, they give anomalies as a result in the precipitations of the Caribbean
region. This convergence is the responsible for the climatic variability in the
area (extreme events) that bears to global changes, to changes in other spheres
and natural resources. Specifically the goal in this research is to analyze the
influence of the climate variability in the soil resource, particularly in the
Cuyaguateje basin in the west of Cuba. In Cuba, specifically in the
Cuyaguateje River basin,
the increments in rainfall records and erosivity in the eighty decade has been
significant in comparison with the decades of the years 1960 and 1970. Using a
pluviographic database of the 1965-1992 period was calculated an erosivity
rainfall indicator, the R factor, part of the (RUSLE) model “Revised Universal
Soil Losses Equation”. This factor describes the rainfall erosivity with a
maximum intensity at 30 minutes. Before was carried an analysis of seasonality
change in the period mentioned. As a result was evidenced an increase in the
last decades of the R factor value, as well as a displacement of the dry period
was detected in the decade of 1965-1980 that it goes diminishing near to1990
years.
Keywords: climate, variability, soil, erosion.
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INTRODUCCIÓN
Según Enfield (2003) las interacciones entre la temperatura de la superficie
del mar en los Océanos Atlántico y Pacifico y la convergencia
atmosférica de los vientos alisios del Norte y del Sur dan como resultado
anomalías en las precipitaciones de la región del Caribe. Esta
confluencia es la responsable de la mayor parte de la variabilidad climática
en la zona (eventos extremos), que conlleva a cambios globales, es decir, a
cambios en otras esferas y recursos naturales.
Los términos clima y suelo tienen mucho en relación. Este último
es el resultado de la interacción entre el material rocoso, el clima
y los organismos vivos. La variación en el régimen de temperaturas
y precipitaciones tiene impactos sobre el proceso constante de formación
de los suelos. No obstante, al mismo tiempo el incremento considerable de la
actividad lluviosa propicia pérdidas de este recurso, este proceso es
conocido como fenómeno de erosión hídrica, y se desarrolla
con mayor rapidez que el proceso de formación.
Cuba no es ajena al problema de la erosión de los suelos, uno de los
problemas medioambientales más serios que tiene el país es precisamente
la degradación de los mismos, la cual responde en gran medida a la intensa
actividad erosiva en gran parte de ellos. Aunque hay diversos agentes causantes
de este fenómeno, son sin dudas las precipitaciones las que tiene un
mayor peso en la forma con que se manifiesta. Se estima que más del 92%
del volumen total de masa desplazado producto de la erosión responde
a la erosión hídrica. Esta proporción es superior en nuestra
zona geográfica debido a los patrones corrientes de distribución
e intensidad de las lluvias. De ahí que, la valoración precisa
del riesgo de erosión en una región determinada depende en lo
fundamental de la adecuada caracterización espacial y temporal del potencial
erosivo de las precipitaciones. Por tal razón el objetivo de este trabajo
es caracterizar la influencia de la variabilidad del clima en el proceso de
pérdida de suelo (erosión hídrica) en la cuenca del río
Cuyaguateje en el occidente de Cuba.
MATERIALES
Y MÉTODOS
Descripción del área de estudio
El trabajo se enmarca en las áreas de la cuenca del río Cuyaguateje,
localizado en la provincia de Pinar del Río en el oeste de Cuba (Figura
1). Esta cuenca constituye la principal del occidente y clasifica entre las
ocho más importantes del país. Tiene una extensión de 723
km² con una longitud del río principal de 112,4 km desde la desembocadura
en el Mar Caribe hasta su nacimiento que se origina en las faldas del Cerro
de Cabras (583 m.s.n.m) (Academia de Ciencias de Cuba, 1981). La cuenca del
río Cuyaguateje tiene un relieve accidentado y una precipitación
media anual de
1 766 mm. El 20% del uso del suelo está dedicado a la agricultura
de pequeña y gran escala con cultivos como tabaco, hortalizas y granos
(INRH, 2000). La estacionalidad de la precipitación se ha caracterizado
por un periodo seco de noviembre a abril y un período húmedo de
mayo a octubre, sin embargo se evidencian alteraciones en este régimen
en cuanto a la cantidad, la concentración y la erosividad de la lluvia.

FIGURA 1. Ubicación geográfica del área de estudio. Cuenca río Cuyaguateje.
Base
de datos utilizada
Para la realización del trabajo estuvo disponible una base de datos pluviográficos
y pluviométricos de las estaciones experimentales enmarcadas en la cuenca
del período de 1965 a 1992. Estos datos fueron brindados por el Instituto
de Recursos Hidráulicos de la provincia de Pinar del Río.
Relación Clima-Suelo en el Modelo de la Ecuación de Pérdida
de Suelo Universal Revisada RUSLE.
Los modelos tanto físicos como empíricos en cuestiones de pérdidas
de suelo en regiones tropicales deben tener presente el factor clima (precipitación).
Este juega el papel de agente en movimiento capaz de desprender y posteriormente
mover las partículas de suelo.
Un ejemplo muy usado por su simplicidad es el modelo RUSLE, que es una versión
revisada del modelo original USLE (Renard and Foster, 1994). Dicha actualización
del modelo está sustentado en el análisis estadístico de
datos de 10 000 campo-año (Wischmeier and Smith, 1978).
RUSLE es conveniente para estimar erosión media anual de una pendiente.
Se utiliza sólo para calcular la pérdida de suelo por erosión
laminar y erosión en surcos (Renard and Foster, 1997). Este modelo usa
un método de análisis de factores para estimar la erosión
del suelo, representando la erosividad de las precipitaciones R, la vegetación
como capa protectora del impacto de la gota de lluvia C, la erodibilidad del
suelo K, y la topografía del paisaje descrito por la longitud de la pendiente,
ángulo y forma LS (ecuación 1).
Ecuación de la pérdida de suelo en el modelo RUSLE con la ecuación
siguiente: (Renard and Foster, 1997).
A=R* K*LS* C* P (1)
Donde:
A-media de la pérdida de suelo anual en, t/ha/año;
K-se expresa en, t/ha•h/ha•MJ•mm y
R-se expresa en, MJ•mm/ha•h.
Determinación
del Factor Erosividad, R
El cálculo del factor R está basado en la utilización de
la ecuación 2, (Renard and Foster, 1997)
(2)
Donde:
R-erosividad media en una época de n años en MJ•mm/ha•h;
m-número de chubascos en cada año, n es número de año, i es el año, j chubascos y
EI-erosividad
de un chubasco en MJ•mm/ha•h.
Para el cálculo de cada uno de los parámetros se utilizaron las ecuaciones 3, 4 y 5, (Renard and Foster, 1997).
(3)
(4)
(5)
Donde:
E-energía cinética total del chubasco en, MJ/ha;
I30-intensidad máxima del chubasco durante 30 minutos en mm/h;
q-número de pluviofases del chubasco;
ek-energía cinética por unidad de lluvia del pluviofase k en, MJ/ha/mm;
ΔVk-cantidad de lluvia en pluviofase k en mm;
ik-intensidad de lluvia en pluviofase k en mm/h y
Δtk-duración del pluviofase k en, h (Almoza, 2006).
R es calculado sumando el producto de la energía cinética por la intensidad máxima del chubasco para cada tormenta durante 30 minutos, ocurrido en “n “número de años (Wischmeier and Smith 1978).
RESULTADOS
Y DISCUSIÓN
Comportamiento Estacional y Acumulativo de las Precipitaciones en los Períodos
del 1965-1980 y 1980-1992.
La variabilidad climática tiene repercusión en el proceso de pérdida
de suelo representado por la acción de las precipitaciones. Mientras
más acumulado de precipitaciones se registren, mayor vulnerabilidad presentará
el suelo a ser desplazado. Hay dos puntos que identifican este proceso de pérdidas,
uno es el proceso de salpicadura de la gota de lluvia y el otro es la escorrentía.
En dependencia de los volúmenes de las precipitaciones y de su intensidad
será la cantidad de suelo desplazado, si este no presenta una buena cobertura.
Las partículas desprendidas por la acción de las salpicaduras,
posteriormente son transportadas y finalizan en el río en un punto de
deposición.
Analizando los valores de los acumulados en milímetros se observó
que en las décadas del 1965-1980 (escenario A) el comportamiento de las
precipitaciones era diferente en comparación al del 1980-1992 (escenario
B). ¿Cuáles fueron esas diferencias? Si se observa el gráfico
de la Figura 2 puede apreciarse un incremento paulatino de los acumulados de
precipitaciones tendiendo a aumentar a medida que se acerca a la década
de los 90 (Tablas 1 y 2). Estos valores varían desde
1 559,23 mm (escenario A) como promedio anual hasta 1 813,36 mm (escenario B).
Por otro lado también se presentó una variación en la estacionalidad
del período lluvioso y seco. En la Figura 3b) se observa como el período
seco se redujo en el escenario A, (Figura 3a) el período seco afiliaba
siete meses del año de noviembre a mayo, no sucediendo así en
el otro escenario donde solo hay seis. Este último gráfico se
confeccionó con los acumulados promedios de los meses de todos los años
que encierran estos períodos. Esta tendencia se puede apreciar mejor
con ejemplos por separados de algunos años. La Figura 4 es representativa
de los años del escenario A y la Figura 5 muestra el escenario B.
TABLAS 1 y 2. Promedios anuales de las precipitaciones


FIGURA 2. Acumulados de precipitación promedio anual del 1965-1992 (a y b).

FIGURA 3 a). Escenario A con extensión del periodo seco, b) Escenario B comportamiento actual de la estacionalidad.

FIGURA 4. Años representativos del corrimiento del periodo seco.

FIGURA 5. Años representativos del corrimiento del periodo húmedo.
La
variabilidad climática, efectos en la erosividad de las precipitaciones
En estos escenarios antes mencionados no solo se presentaron cambios en acumulados
(mm) y estacionalidad, sino que la erosividad de las lluvias con el factor R
(intensidad y energía cinética) también aumentó
en el período del 1980-1992. Aunque los análisis se realizaron
para las décadas del 1965-1980 y del 1980-1992, en la Figura 6 se presenta
el análisis desde el año 1938. (Tabla 3). No obstante el peso
de este aumento recae en los meses húmedos. Al comparar el promedio de
energía cinética de la lluvia en los meses secos que es de 2,5
MJ/ha en el escenario A, y en el escenario B de 5 MJ/ha, esto no demuestra gran
diferencia entre los escenarios en esta estación seca. Aunque se aprecian
algunos picos en el período de 1980-1992. Sin embargo en la estación
húmeda las diferencias son más marcadas en cuanto energía
cinética; presentando el escenario A un promedio de 5 MJ/ha y el escenario
B de 40 MJ/ha. Esto último demuestra lo antes mencionado, evidenciándose
que precisamente el período húmedo el que marca la diferencia.
Como es de suponer estos valores de energía cinética repercuten
en el valor del factor R. Al calcular el factor R para ambos escenarios y para
todas las estaciones de la cuenca se obtuvo un valor máximo en el escenario
A de 13 958 MJ•mm/ha•h y para el escenario B de 18 417 MJ•mm/ha•h,
ambos valores en la estación experimental de San Laureano
al norte de la cuenca. Los valores del factor R van disminuyendo espacialmente
del noreste al suroeste como se observa en la Figura 7 a) y b) para ambos escenarios,
pero siempre demostrando valores superiores en el escenario B.

FIGURA 6. Comportamiento temporal del factor R.
TABLA 3. Promedios anuales de erosividad de las precipitaciones

Clasificación
cualitativa de la erosividad de las precipitaciones
Como se pudo ver anteriormente el valor máximo para la cuenca es de 18
467 MJ mm/ha•h, el cual resulta elevado en comparación con otros
lugares del mundo como por ejemplo en algunos sitios de Portugal es de 3 741,8
MJ•mm/ha•h
(Laureiro, 2001). En Flanders, Bélgica de 860 MJ•mm/ha•h
y en otras áreas de este país se pueden encontrar valores de más
de
1963 MJ•mm/ha•h (Biesemans, 2000). Evidentemente estos últimos
responden a climas completamente diferentes al nuestro (templados). Por ejemplo
en Brasil para precipitaciones medias anuales de 3600–4000 mm, superiores
a las de Cuba, se estiman valores de erosividad entre 20000–24000 MJ•mm/ha•h
(Da Silva, 2003), los cuales son bastantes elevados en relación con los
demás y un poco más que los obtenidos en el Cuyaguateje.
Según Carvalho (1994) citado por Da Silva, (2003), (Tabla 4) gran parte
de la cuenca del río Cuyaguateje tiene muy alta erosividad, convirtiéndose
en una zona de peligro total respecto a la erosividad de las lluvias en la provincia
de Pinar del Río y del país (Almoza, 2006).
TABLA 4. Clasificación del Factor R, según Carvalho (1994)
FIGURA 7 (a y b). Mapas del factor erosividad de las lluvias para a) período (1965-1980), b) período (1980-1992).
CONCLUSIONES
• Entre los años 1980 a 1990 se aprecia ligero aumento de los acumulados
de las precipitaciones, así como un aumento de la intensidad y energía
cinética, esto esta influenciado por el paso de los eventos extremos.
• El 96% de la cuenca del río Cuyaguateje presenta muy alta erosividad
de las lluvias en los dos periodos analizados.
• El promedio de erosividad para el período 1965-1979 resultó
40% menor que el de los años 1980-1992.
• En la estación húmeda de mayo a octubre es donde se presentan
los mayores incrementos en acumulados de precipitaciones e intensidad de los
chubascos durante el período 1980-1992.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ACADEMIA DE CIENCIAS DE CUBA: Monografía Hidráulica de la Cuenca del Río Cuyaguateje, pp. 12-20, Academia de Ciencias de Cuba, La Habana, 1981.
ALMOZA, Y: Análisis de la influencia de las precipitaciones en la erosión de la Cuenca del Río Cuyaguateje, pp. 62-64, Trabajo de Diploma (en opción al título de Ingeniero en Mecanización Agropecuaria), Universidad Agraria de La Habana, Cuba, 2006.
BIESEMANS, J.: Erosion modeling as support for land management in the loess belt of Flanders, Faculteit Landbouwkundige en Toegepaste Biologische Wetenschappen, Ghent University, Belgium, 2000.
DA SILVA: Rainfall erosivity map for Brasil, pp. 23-25, Brasilia, Brasil, 2003.
ENFIELD: Informe Anual. Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global, Enfield, USA 2003.
INRH: Catalogo de Cuencas Hidrográficas Río Cuyaguateje, pp. 1-6, Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Delegación de Pinar del Río, Cuba, 2000.
LAUREIRO, C.: A new procedure to estimate the RUSLE EI30,, Index based on monthly rainfall data and applied to the Algarve region, Portugal, 60pp., Foia, Portugal, 2001.
RENARD, K. G.; G. R. FOSTER: Predicting rainfall-erosion by water: A guide to conservation planning with the Revised Universal Soil Loss Equation (RUSLE), 34pp., Agriculture Handbook: 703, United States Department of Agriculture, Washington DC, USA, 1997.
RENARD, K. G.; G. R. FOSTER: RUSLE revisited: Status, questions, answers, and the future, Journal of Soil and Water Conservation, 49(3): 213–220, 1994.
WISCHMEIER, W. H.; D. D SMITH.: Predicting rainfall-erosion losses, 537pp., A guide to conservation planning Agriculture Handbook, United States Department of Agriculture, Washington DC, USA, 1978.
Recibido 25/01/08, aprobado 12/02/09, trabajo 23/09, investigación.